Arguineguín

Arguineguín nos enfrenta de nuevo con otro de los paradigmas de la inmigración ilegal.

No son mamás abrazando bebés que huyen del desastre humanitario que supone una guerra sangrienta en sus países de origen. No hay más drama humano detrás de sus rostros que el de la miseria. Son primogénitos. Hombres en su mayoría, primogénitos a los que su religión y sus circunstancias sociales cargan con la responsabilidad de mantener a sus familias. Son los mejores. Tienen orgullo en la mirada, no miedo. Y eso produce miedo en vez de lástima.

Van 17.000 solo en Canarias este año y la progresión asusta. No hay infraestructuras, no hay medios, no hay más que hombres que, bajo el estatus de ‘inmigrantes ilegales’, han venido a Europa en busca de supervivencia (o de fortuna) para sí y los suyos. De ellos 1.300 permanecían hacinados en el muelle de Arguineguín a mediados de semana, pensando en que a lo mejor hicieron mal en saltar del continente. Hoy parece que solo quedan 860 (860 hombres sin nada).

Cuando supe que el ministro Grande-Marlaska había ido a reunirse con su homólogo en Rabat se me movió un punto de esperanza. Se desvaneció enseguida: el motivo de su viaje era frenar la salida de migrantes desde sus costas. Debí suponerlo. Porque el ministro no fue a diseñar soluciones, ni a buscar coordinación, ni medidas de ordenación de un tráfico que no se va a detener, sino a tratar de contener lo incontenible.

África es una bomba demográfica de la que se espera doble su población (de los 1.200 millones de habitantes de hoy según la ONU, a los 2.400 que se proyectan para 2050 por la misma fuente) en tan solo 30 años. Y, citando a Bertrand Badie (profesor en el Instituto de Estudios Políticos de Paris), ‘en África la movilidad es la regla’.

Dicen los estudiosos del fenómeno migratorio que conviven en él dos fuerzas: la de atracción y la de empuje. Entre las dos orillas del Mediterráneo se encuentran hoy las mayores desigualdades entre dos continentes: una estrecha franja de mar (que nunca debió ser una frontera) separa el primer mundo del el último; el mundo que llama y el que empuja a marchar. ¿Quién quiere parar qué? ¿Con qué fuerza moral? ¿Con qué otra clase de fuerza?

Las remesas de los inmigrantes hacia sus países de origen suponen en algunos de ellos el 15% de su PIB, aproximadamente la mitad de todo su flujo de capital entrante. De otra parte, el futuro de Europa está indisociablemente ligado a la inmigración africana, que cada año contribuye en aproximadamente un 85% a su crecimiento demográfico. ¿Nadie va a reconocer la aportación de esa ingente fuerza de trabajo al equilibrio económico y social del Viejo Continente?

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Entre tanto, en Arguineguín, puerto de pescadores y destino turístico frente a la playa de Las Marañuelas (al sur de Gran Canaria), los miles de jóvenes que lograron abandonar el muelle deambulan por sus calles. Los vecinos les sacan agua y comida, les prestan sus móviles para llamar a casa (porque llevan semanas jugándose la vida y quieren contar a sus madres lo han conseguido) y se asombran de la ineficiencia de una Administración incapaz de dar solución a un problema que se repite y se repite cada vez que la meteorología amansa las apenas 130 millas de mar que separan la opulencia de la miseria.

Hablaremos de las mafias que tratan con personas, de por qué resultan ilocalizables los barcos nodriza de los que parten las neumáticas o las pateras que llegan finalmente a puerto. Hablaremos de cómo se gestiona la acogida de este enorme número de personas en tiempos de pandemia. Hablaremos de todo, no faltaría más. Incluso de la bondad estéril de montar campamentos de emergencia para 7.000 magrebíes en la isla, y del traslado de algunas decenas de ellos a la península, delante de una legislación tortuosa promulgada para protegernos de estos que, se dice, vienen a quitarnos el trabajo. Escucharemos con atención las palabras (o los tartamudeos) de nuestros ministros del Interior, de Exteriores, de la Seguridad Social, explicando un problema cuya solución ni imaginan. Hablaremos de todo, pero no de lo que importa.

Europa (España) necesita a África. Sobre todo a esa cornisa mediterránea de la que procede la mayor parte de la inmigración del continente, junto con (en menor medida) su costa occidental. Y África necesita a Europa (y a España). También para mantener esas exiguas remesas de dinero que los migrantes envían a sus países de origen y que tanto representan para aquellos pero, sobre todo, para canalizar inversiones, para propiciar y ordenar un crecimiento imprescindible mediante una verdadera cooperación económica, mejor cuanto más alejada de la caridad.

Ya hemos demostrado lo bien que cooperamos con la educación y con la sanidad. Veamos ahora si somos capaces de cooperar seriamente al desarrollo. Y de eso nos beneficiaremos todos.

Amigo Marlaska: no se afane en detener. Imagine para comprender. Y, si pudiera ser, para resolver.

El dibujo es de mi hermana Maripepa


12 respuestas a “Arguineguín

  1. Estoy de acuerdo en que los inmigrantes solucionan parte del trabajo que no queremos hacer los Españoles, pero tiene que ser una inmigración controlada, por no todo lo que viene es buena gente, hay de todo como en botica , por que en aquellas poblaciones que los tienen sufren mucha delincuencia, y esos automáticamente a sus países, por que por desgracia lo primero que se estudian son las leyes dé España, que cuantía de lo que roban no rebasan el robo se queda en hurto, solución cambiar leyes que es facilísimo, y todo el que venga con intención de trabajar se le solucionen los requisitos necesarios, ahora todos aquellos que llegan como los de canarias hay que atenderlos , pero devolverlos a su país y llegar a acuerdos con esos países para controlar la salida con contratos de trabajo, por que si no el efecto llamada será impresionante, y no creo que estemos en los mejores momentos, el señor Marlasca es eso lo que tiene que negociar, y los países potencialmente fuertes son los que deben controlar a los países que están en tan mala situación, España ya tiene familias que no tienen nada, así que vuelvo a los dichos populares, éramos pocos y parió la abuela.

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    1. Supongo que nadie se juega la vida en un viaje atroz por el mar sin ninguna seguridad de llegar a buen puerto y pagando por él una fortuna, para ir a delinquir a ningún lado.

      Otra cosa es que lo que se encuentren al llegar les obligue a buscarse la vida con malas artes (o muy malas) y aquí es donde estoy completamente de acuerdo contigo. Ordenar la inmigración es prioritario, pero tratar de prohibirla es inútil.

      Contratación en origen, cooperación al desarrollo con los países del tercer mundo, ordenación de los flujos migratorios a nivel europeo… hay miles de cosas que se pueden hacer, y ninguna de ellas dará resultados mañana, ni pasado.

      Parece que las políticas que no dan réditos a cuatro años vista no existen y esta es una de largo recorrido.

      ¿Crees que los de Canarias no llegan con intención de trabajar? ¿A qué vienen entonces? Vienen cuando las condiciones del mar lo permiten sin pensar en otra cosa que atender a sus familias que viven en la miseria. Tener tan cerca al primer mundo y al tercero provoca eso. Y nosotros tenemos la suerte inmensa de ser los que les ha tocado en el primero.

      Algo hay que hacer. También para evitar esa pequeña e incomodísima delincuencia que soportan los territorios de aluvión. Pero no creo que sea echarlos.

      Hoy no estamos de acuerdo en todo… ¡fatal! Pero se agradece muchísimo ese punto de vista que, sin duda, comparte la inmensa mayoría. Así que GRACIAS.

      Fuerte abrazo, amigo.

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  2. De acuerdo con tu reflexión, Justo. Dos cuestiones no creo que tengan discusión : no es posible poner barreras a ese torrente humano que busca salir de la miseria y el primer mundo, demográficamente, los necesita.
    Bien ¿donde está el problema?. Desde nuestra óptica judeocristiana, la educación y la salud, es más fácil de digerir, si no nos acerca a la caridad, lo hace a acallar la conciencia, pero el desarrollo tiene que ver con la economía, y ahi no hay corazón que valga, no tiene que ver con ningún órgano ni apela a ninguna emoción, es sólo dinero.
    Claro que hacen falta trabajadores, pero cuando llegamos a ese consenso ¿de que trabajadores hablamos? ¿De trabajadores en que condiciones económicas y sociales?.
    No voy a gastar tiempo en contestarme a mi mismo, la realidad es tozuda, las campañas de temporeros año tras año lo hacen ya.
    El cinismo es la bandera que más alto se enarbola…cuando se ofrece miseria y discriminación sólo se puede recoger violencia y marginación y frente a estas, represión.
    Invertir en origen para cualificar, para fijar parte de esa población de África, generar riqueza en los países de origen… Esta bien como idea, pero no tengo claro que es lo que quiera el primer mundo.
    Esa sería una inversión a largo plazo y ese no es el mundo que nos hemos dado, donde hay que tener beneficios, muchos y ya.
    El tiempo no se maneja como variable…, los seres humanos tampoco.

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    1. Los problemas de justicia no son fáciles ninguno. Gritar ¡libertad! en el Congreso de los Diputados parece más sencillo, sobre todo si lo que se pretende es dar prioridad a la escuela pública.

      Estoy completamente de acuerdo: ese torrente no se parará; esas condiciones laborales no se ajustarán a la legislación que rija en cada país de destino; esa inversión a largo plazo nadie la sustentará. Y así el problema seguirá sin solución, pero se irá agravando cada año un poquito, hasta que la inmigración sea insoportable (ya casi hemos conseguido que lo sea) y eso invite a tomar medidas más sangrantes para endurecer el cierre de las fronteras (¿unas concertinas en el mar sería suficientes?).

      ¿A quién beneficia? Lo ignoro, pero seguro que a varios y seguro que no de los más pobres.

      Al planeta parece interesarle tener un basurero humano lleno de mano de obra barata o muy barata que importar ilegalmente. A Europa parece interesarle.

      La solución es tan sencilla (tal y como las propones) que es imposible que nadie haya pensado en ellas ya.

      Seguiremos con esta suerte de ejercicio de caridad cristiana, que tanto nos relaja las conciencias y pensando en lo injusto de que los negritos (los chiquitines, que de adolescentes se ponen feísimos) se mueran de hambre. Mandaremos leche en polvo y vacunas de las que no nos hagan falta a nosotros (las de la covid tardarán algo más en llegarles). Y seguiremos sin merecer la suerte que hemos tenido de nacer en este puto lado del Mediterráneo.

      Gracias, amigo. Muchísimas gracias. Esto tiene una pinta fatal.

      ¡Fuerte abrazo!

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  3. Lo único constatable es que hay centenares de miles de personas desesperadas a las que unicamente ven como salida llegar a Europa, los telediarios en los que se muestra a los refugiados en hoteles de lujo es publicidad de oro para los traficantes y sus cómplices gubernamentales en origen.

    La cosa tienen mala solución, hay muchas personas en edad militar… y con esto no quiero decir nada y con eso lo he dicho todo, tampoco creo que sean todos los que están, ni están todos los que son… pero si hay un bidón lleno de gasolina y un soplete encendido justo al lado tampoco está de más señalar la circunstancia… pero estamos sembrando los conflictos civiles de mañana, esto es una constante histórica… por muy poco políticamente correcto que suene.

    El dinero en origen tampoco soluciona gran cosa, ya que no llega a donde tienen que llegar y enriquece -aún más- a los responsables de evitar esto en origen… esto en cuanto al “frente” magrebí, el subsahariano es aún peor, hablamos en muchos casos de estados fallidos… la solución es aún más escalofriante.

    … pinta mal… muy mal…

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    1. Duro análisis. Y realista.

      Conflictos, corrupción a gran escala e intereses espurios que llenan las arcas de muy pocos.

      Y, aún así, es urgente apartar el soplete del bidón de gasolina. Y solo se puede hacer con políticas comunes que ataquen limpiamente el problema y con dinero que, limpiamente, invierta en origen.

      Tienes toda la razón. Pinta mal. Y es una jodida pescadilla que se muerde la cola.

      Mostrar a inmigrantes en hoteles de cuatro estrellas viviendo mejor que la población local, solo vale para una cosa. Y es muy sucia.

      Gracias por venir Aleximaximovix. Te esperamos aquí para más veces.

      Un abrazo.

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  4. Tienes toda, la razón envían a los mejores a sobrevivir, para mejorar a sus familias, después de ver los anuncios de comprese un Audi, 4por 4 spirtwacht, por 150 euros al mes, lo que no leen es la letra pequeña, cuota final 380.000 euros, y encima son negros y grandes y hablan dos o tres idiomas, a lo mejor tienen razón los de vox y vienen a quitarles los trabajos, sobre todo al prototipo de votante, el de la banderita, de España, sin putas ganas de trabajar y con la misma cualificación. Igual nos dan miedo, pero son personas que se juegan la vida por tener una vida mejor, a mí me da pereza coger un avión para irme de vacaciones. Si mandan a los más preparados, que les va a quedar en su país en un par de generaciones. Políticos como los nuestros?
    Un abrazo .

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    1. Deben llevar mucho tiempo enviando a los mejores a conseguir ese dinero que necesitan las familias para sobrevivir. No sé si serán los más preparados… ni siquiera sé bien cómo se preparan.

      Supongo que lo que les queda allí es todo lo demás. Eso que da lugar a estados fallidos, a corrupción de altísimo nivel, al mantenimiento del estatus quo que tanto beneficio debe reporta a unos cuantos.

      Un puto lío, amigo. Un puto lío del que hay que decidir de una vez cómo coño salir.

      Abrazos y besos, Miguel Ángel . ¡¡Gracias por venir!!

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  5. Vamos mejorando semana a semana.
    Inmigración y comercio, dos fuentes de conflictos desde que el ser humano usa las manos para dar tortazos.
    Por algún sitio tengo el meme de Trump soltando pestes sobre los migrantes y Toro Sentado dándole la razón mirándolo.
    Vamos a poner colores: a África le vamos a poner el color marrón; representa la tierra, las materias primas, las riquezas de todo tipo de las que se aprovechan otros. América del Norte se hizo rica explotando el bien mas preciado del continente africano, su gente. El color de su piel ha dejado su traza en el Norte, Centroamérica y Caribe.
    Europa se ha aprovechado y se aprovecha de la riqueza africana.
    Segundo color: el verde, este se lo asignamos a la Europa mediterránea, esta es la que proporciona fruta y verdura, manipulada y recolectada por mano de obra africana con unas condiciones laborales infames, en general.
    El otro color el negro, corresponde a esa otra Europa, desde Bélgica y su triste y sangriento chocolate, Paises Bajos con su comercio de diamantes, cuando de su tierra no se ha sacado ni una circonita, Francia, Reino Unido, Alemania e incluso Italia y nosotros que la han hecho de todos los colores, y son el origen de todos los conflictos bélicos que asolan el continente africano..
    No.. la migración no va a parar, es imposible,
    Lo de Arguineguin es un mal menor, se levantan cuatro carpas, se les agrupa allí como si fueran ganado y a esperar que pase el chaparrón, política de la Unión Europea.
    Si nuestra mente acorchada aguanta que nos digan que 300 muertes diarias por COVID 19 son buenas noticias, como no vamos a soportar eso.
    Hoy he visto hasta tres mascarillas tiradas en el suelo, como si fueran latas de cerveza, ni son las primeras ni las últimas, me es imposible imaginar a esas personas, que sin pararse, se quitan la mascarilla y la tiran al suelo. Cualquier cosa es posible.
    Feliz semana, abrazos.

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    1. Ya está. Un mal menor. Tráfico de hombres: la miseria más productiva del planeta. Economías sobre fondo marrón, brillando por el orbe de la tierra. Todo está en orden, todo fluye. Diamantes de sangre, Tomates bajo abrigo con el sudor de otros. Descaste de machos entre etnias rivales. Reyezuelos y caucho. Chocolate y miseria. Todo mezclado.

      No, no va a desaparecer. En suma ¿Quién lo necesita? Son solo africanos.

      Un abrazo, amigo. Feliz semana.

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  6. El problema es que no hay pais en este planeta que no este gobernado por un magalomano, un sociopata y algunos incluso por psicoparas..
    Hasta los chinos están en África sacando provecho desde hace ya algunos años.
    Por que no África para los africanos?
    Por que los países llamados demócratas no ayudan y la protegen?…..
    Por dinero…
    Les Dan de comer mantas y demas, mientras dejan por cuestiones políticas que los chinos, ingleses etc manejen su riqueza

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    1. Demasiados intereses cruzados en un tablero de ajedrez en el que las blancas ganan siempre.

      Supongo que el status quo actual beneficia a demasiada gente demasiado poderosa y que el final de este cuento interminable es dejarlo estar que ya nos va bien así aunque alguno se ahogue (hoy ya van tres) en el Atlántico o en el Mediterráneo. A pesar de los problemas de convivencia que se generan en las regiones de destino, a pesar de las tremendas desigualdades que se producen entre una orilla y la otra.

      África es un tremendo lío del que todo dios saca tajada, se ve, Menos los africanos.

      ¡Gracias Pazix! Mola mucho verte por aquí. Un beso muy fuerte.

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