Unos muy españoles de bien (o mucho bien o mucho españoles) rezan el rosario en las inmediaciones de Ferraz (la calle de Madrid en la que se encuentra la sede federal del Partido Socialista Obrero Español) en piadosa rogativa para que Dios Nuestro Señor nos libre del mal, amén.
Una señora de Barcelona de edad imposible de determinar con la mandíbula desencajada en modo de tercer tiempo de exorcismo, expulsa de sí al demonio socialista envuelta en una bandera de España.
Demócratas de toda la vida, arengados por sus jefes de filas (prietas, recias, marciales), las escuadras van, portando como estandartes un número indeterminado de muñecas hinchables (estrenadas o no, que este dato no estará en los anales –con perdón—de esta historia), también hacia la sede de los órganos federales del PSOE.
Banderas, requetés unas; exhibiendo otras el águila bicéfala de San Juan, pasmada, de sable, nimbada de oro, picada y armada de gules; con el pollo franquista otras; y aún otras agujereadas por ahí donde estuvo formando parte de ellas el escudo constitucional, en clara señal de constitucionalismo, acompañan a hordas de cachorros de cayetano, cayetanos adultos y cayetanos viejos, en sus modalidades masculina y femenina, que caminan recio el ademán hacia la democracia plena por las calles de las grandes ciudades patrias.
La presidenta de una comunidad autónoma llama hijo de puta desde la tribuna de invitados del Congreso de los Diputados (convertida ahora en gallinero) al candidato a la Presidencia del Gobierno en su sesión de investidura y luego dice que fruta, fruta, que ha dicho hijo de la gran frutísima.
Los jefes de las filas prietas, recias, marciales, de los demócratas de toda la vida que portan como estandarte muñecas hinchables (le pedí a mi sobrinillo que vive por allí que se intentara hacer con una no estrenada por lo que pudiera pasar, que el futuro es muy incierto), abandonan la sesión de investidura en la que la presidenta de una comunidad autónoma llama hijo de fruta (¿fruta?) al candidato, para no tener que soportar la réplica del presidenciable a su discurso, discurso este tan preñado de insultos y de barbaridades, que la presidenta de la Cámara ordena sin más trámite que se borren del acta para preservar de la vergüenza a futuros estudiosos del momento político que atravesamos.
Jueces puñeta en ristre, esto es, ataviados con la toga ritual (o sea no jueces vestidos de viernes casual, tomando una cervecita con los amigos a la salida del curro, sino jueces haciendo de jueces), se manifiestan en las puertas de audiencias y juzgados para protestar contra decisiones políticas, en plena reivindicación de la separación de poderes. (Jijijiji).
Otros jueces constituidos en órgano caducado, en el ejercicio de su propia caducidad, ya añeja, se auto invisten de poderes especialísimos para dictaminar una norma que aún no existe, que emanará directamente del poder legislativo y para la que, por lo tanto, no tienen atribuida la competencia de informar, estos en libérrimo ejercicio de su libertad de expresión y, casi seguro, para reivindicar también el sagrado principio de la separación de poderes del Estado.
Una nutrida colla de militares retirados, a la que se adhiere la Asociación de Militares Españoles, conmina al ejército a destituir a Pedro Sánchez, y convocar nuevas elecciones. A la hora de terminar estas líneas siguen en libertad.
Obispos y obispos se hacen cruces (esto va de suyo) amenazando con la amenaza que suponen los acuerdos políticos que han posibilitado la investidura del presidente del Gobierno, haciendo bueno el principio de no injerencia y conduciendo a la grey por el camino del perdón y la convivencia, o al revés, que eso nunca se sabe, pero con esa gravedad tan del amor de Dios con la que les excita producirse.
Y llamamos cariñosamente a este conjunto de circunstancias grotescas ‘un clamor’.
Y es clamoroso.
Es un clamor que esa minúscula parte de la sociedad española que aún llora la muerte de Francisco Franco y el desalojo de sus restos cadavéricos del valle de Cuelgamuros tenga la capacidad de montar estos pollos a mayor gloria de sí mismos. Y prodigioso que cuatro mil imbéciles hagan parecer que España revienta por los cuatro costados.
Y solo está pasando eso: cuatro mil imbéciles. Seis mil, si me apura.
Muchos más, muchos (170.000 ayer en Madrid), están en desacuerdo con los pactos que el PSOE ha firmado con los grupos que han apoyado la investidura de Pedro Sánchez. Y estos se han manifestado pacíficamente en ejercicio, este sí, de su sagrado derecho de manifestación, convocados por un centenar de foros y asociaciones cercanas a la derecha y a la ultraderecha, ajenas, se ve, a que las elecciones se ganan en las urnas y estas las han perdido. Ya está.
Posiblemente fuimos muchos más los que estuvimos en desacuerdo con el rescate bancario de Mariano Rajoy o con la amnistía fiscal de su ministro Montoro a los defraudadores de impuestos. Pero nosotros no salimos a las calles. ¡Qué bobos!
Claro que no nos hubiéramos adornado con aquellas banderas, ni aquellos jueces nos hubieran apoyado, ni los aprendices de cayetano habrían llenado las calles. No tendríamos presidentas autonómicas llamando hijo de puta al candidato a la Presidencia del Gobierno, ni un par de nazis tatuados hasta el rabo proclamando su necedad a voz en cuello… Ni siquiera cincuenta militares retirados hubieran clamando junto a nosotros por un verdadero pronunciamiento. A lo mejor ni los príncipes de la Iglesia (creo que estos se han quedado en infanzones) se hubieran hecho eco de nuestra justa demanda. Así que las nuestras hubieran sido unas manifestaciones tristes y sin pancartas con lemas como el de ‘Las ministras de Rajoy son una putas’, que tanto han ayudado a trasmitir el mensaje de ‘España se rompe’ en la calle Ferraz estos últimos días, refiriéndose, claro, a las del Gobierno progresista. Una sosería, para entendernos.
Además, no tenemos por costumbre tirarle piedras a la policía, ni un líder carismático que los incite a incumplir las órdenes de sus superiores, ni un vicelíder preguntándoles el número de placas con la advertencia amenazante de ‘madero, me he quedado con tu cara’.
Monjitas somos, monjitas…

Pedro Sánchez fue investido el jueves presidente del Gobierno de España por mayoría absoluta, en contra de las sentidas oraciones de unos cuantos y algaradas varias de otros pocos. No era una mayoría absoluta progresista en su totalidad, pero previamente, Feijóo no había sabido llegar a acuerdos con ninguno.
Y no hagan caso: no hay un clamor. Mejor no dejarse invadir por la apariencia de ruptura de la sociedad que la derecha pretende. La derecha está haciendo lo que mejor sabe hacer (como quiera que gobernar se le da fatal): abrasar, gritar. Pero no haga caso, no son tantos. Gritan alto o muy alto, pero España no se ha roto ni se va a romper previsiblemente el lunes.
Y por cierto, tanto santo rosario por las calles, tanto obispo protestón… O es que Dios no existe, o es que va con Sánchez.
¡Mírenselo!
El dibujo es de mi hermana Maripepa. Me lo hizo para celebrar que Sánchez, por fin, había ganado las elecciones.
Espero que esto se tranquilice y acabe cuanto antes por que es una verguenza lo que esta ocurriendo en españa, somos muy democratas si nos viene el aire a favor si no somos defensores de españa para que no se rompa, como me dejaran a mi si se iba a romper pero alguna cabeza hija de fruta (has visto que bien queda) de las que no se ocultan tras el pañuelo recriminando a la policia y diciendoles como tienen que actuar, ese comentario si el policia le apreta un mandoble en la trompa se acaban los comentarios en mucho tiempo, de verdad de pena, resulta que los nacionalistas nos gusten o no son un partido totalmente legal lo mismo quer bildu nos guste o no ¿ pero son menos legales que vox? noo son iguales y con vox si se puede pactar.
claro lleva como salvoconducto el beneplacito de la iglesia, Claro ya decia yo.
Bueno si seguimos sin estar de acuerdo que las viejas glorias del ejercito y alguna cacatua sean las que decidan que hacer, ¿que no estamos de acuerdo? solucion elecciones , que seguimos sin gobernar , repetimos eleciones y asi hasta que lo consigamos,
de verdad una pena.
Tiempo bueno para la siembra ya veras como se entere Abascal que nos beneficia, viene y lo jode.
Buen domingo.
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La siembra no podrá joderla, ni la cosecha (que ya se jode bien ella solita). Lo malo es que todo lo demás sí. O al menos eso van a intentar hasta la saciedad.
Dicen que Abascal le ha pedido una reunión a Feijóo para decidir la estrategia contra la amnistía. ¡Qué falacia! Habrá querido decir la estrategia contra el Gobierno progresista… Va a ser un tiempito (nadie apuesta por que dure los cuatro años) bien duro.
Buenos días, amigo. Muchísimas gracias y… ¡¡buena siempbra!!
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Lo de me gusta la fruta tiene un doble filo porque cuando tú asocias esa frase con el insulto hijo de p***, eso lo puedo utilizar cualquiera, yo mismo, ahora, la acabo de utilizar con el alcalde por el uso de la terraza del Ayuntamiento para hacer fotos cenitales de su manifestación, mientras que en la de sanidad no permitió hacerlo, todo muy democrático.
Vi una foto de uno de esos orcos en el metro, con su muñeca hinchable y un churro de piscina, no tuve los reflejos de bajarme la foto pero desde luego al que la hizo le tenían que dar el Pulitzer.
El grito de que te vote Txapote, que no puede votar porque está condenado,, también tiene un razonamiento contrario. No creo que su ánimo esté precisamente por votar al PSOE que acabó con eta, más bien al PP que no para de nombrarla como si aún existiera y a el, por supuesto.
Todos los orcos (pagados) de Ferraz cantando a Txapote.
Estamos de acuerdo en todo, la ley mordaza está que echa humo.
Los de las puñetas en la calle haciendo el payaso, imagino que les identificarían bien. Si en algún momento tienen que señalarse con algún asunto referente al tema, ellos mismos se han autoexcluido. Eso da el nivel de nuestra judicatura. Creen que ellos son listos y los demás tontos.
Me reafirmo, cualquier médico jubilado seria mejor juez. Dos años de formación, uno de prácticas y a funcionar. Ningún médico tarda diez años en dar un diagnóstico.
De esas declaraciones que hacen los padres de familia en la manifestación de ayer me llamó la atención uno diciendo que no era una manifestación política, era ciudadana. El típico: yo no entiendo de política pero Perro Xanxe es un #megustalafruta.
Eso muestra el nivel medio «ciudadano».
Lo de la dictadura con 170.000 personas insultando al Presidente de Gobierno sin qie aparezca Billy el niño también tiene su aquél.
Ésta semana han condenado al ex presidente del pp en Valencia por corrupción. https://www.elespanol.com/valencia/20231117/alfonso-rus-expresidente-pp-valencia-condenado-anos-prision-corrupcion/810419056_0.html
Sobre eso tampoco se han manifestado.
En fin, los predecesores de ésta ultraderecha que sufrimos perseguían y asesinaban maestros a mansalva, educar es pecado. Ahora a cada director de colegio que permitió poner mesas electorales quieren meterlos en la cárcel. Para eso se manifiestan los orcos y la «gente de bien» de ayer.
En Barcelona no convocan nada igual. Hay que darse una vuelta por Cataluña y escuchar lo que dicen allí sobre ésto. La amnistía acerca, el «a por ellos» de ayer separa.
Abrazos, feliz domingo.
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Al fin, da la impresión de que solo hablamos de un grupúsculo de nostálgicos del franquismo (que ya manda cojones) y uno algo mayor de contagiados de la nostalgia por un tiempo de privilegios con los que siguen soñando.
No se puede concebir la nostalgia de algo que no les sucedió a estos cachorros de cayetano que nacieron ya en una democracia avanzada (subrayo avanzada a pesar de sus males), salvo por los cuentitos que les contaran sus abuelos de cómo de bien se vivía cuando ellos y solo ellos tenían derecho a la vida.
Al PP le seguirán cayendo condenas por corrupción unos años más. Ellos sí que están contentos que que la justicia tire a lenta… pero por lenta que sea y por controlada que tengan la Sala Segunda del Tribunal Supremo (por la puerta de atrás) parece que se les terminó la impunidad.
¿La reclaman? Pues claro. La impunidad para ellos… como siempre fue. No para los maestros, ni para los indepes, ni para los vascos (procedentes o no de HB) que se integren en la formación política completamente legítima que representa EHBildu.
El perdón también es patrimonio de esta suerte de tardo franquistas que han venido a ocupar nuestras calles y las portadas de los noticiarios… el perdón… de sus pecados.
Un abrazo, amigo. FUERTE
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A mí me salen 174.000 imbéciles, 176.000 si me apura.
Sí, sí, ya sé que tienen derecho a manifestarse, yo lo he hecho, que tienen derecho a protestar, yo lo he hecho. No he faltado, por ejemplo, a ninguna de las huelgas generales convocadas en este país en democracia. De hecho, estoy deseando que el jinete de Vox convoque la próxima para, por fin, faltar a una.
Pero, con todas la protestas que he conocido, que no son pocas, nunca había visto una contra el resultado de las urnas y los acuerdos parlamentarios para formar gobierno o investir al presidente.
Miento, vi una en plena sesión de investidura de un presidente, el segundo de la democracia: Leopoldo Calvo Sotelo. Un teniente coronel de la Guardia Civil entró en el Congreso con la intención de devolvernos a la dictadura militar a la voz de “se sienten, coño”. Sólo quería que mandaran los suyos, sin importarle qué querían los demás. No triunfó pero dispuesto estaba. Igual ocurre con esos 174.000, sólo quieren que manden los suyos sin importarles qué ha decidido la mayoría. Esperemos que tampoco triunfen pero dispuestos están. Imbéciles.
No había motivos por aquellos entonces para tan exagerada indignación y sin embargo contaba el imbécil con tantos apoyos que podría haber triunfado. Menos mal que venció la cordura.
No hay motivos ahora para tan exagerada indignación y sin embargo cuentan los 174.000 imbéciles con tantos apoyos (jueces, obispos, políticos, militares) que aún habremos de esperar para saber si vuelve a vencer la cordura.
De tripas va la cosa. De entrañas. Hay gente que se quema por dentro pensando en los Puigdemont, Junqueras, Otegui … y les traen al pairo los asuntos de la sanidad, la educación, la vivienda, el trabajo digno, los salarios, la igualdad de oportunidades, la libertad de credo, la igualdad de sexos, la cultura y tantas otras cosas que a tantos otros nos queman por dentro.
Y a tanta entraña … ¿quién le pone cabeza? Difícil papeleta la de Pedro Sánchez, PSOE-Sumar. Peor aún pensando en sus «aliados». Mal asunto. Va a resultar difícil contener a tanto imbécil, de uno y otro lado (otros lados).
Saludos a los que piensan por aquí.
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Pues… ahora que lo comentas, el papelón que se le presenta a Díaz y que se traslada al Gobierno por capilaridad, habiendo dejado fuera a Podemos, no es menor. Ni mucho menos menor.
No puedo dejar de pensar que 170.000 personas manifestándose contra la amnistía con su buena voluntad, a pesar de estar convocados por lo más granado de la sociedad civil fascista o ultra fascista, son 170.000 personas ejerciendo su derecho a protestar en un momento inadecuado, pues la verdadera propuesta se hace en la urnas y ahí seguro que lo han hecho ya. Reclamar nuevas elecciones y así hasta que las ganen ellos, parece una gilipollez, siendo que muchos partidos democráticos y legítimos ya han decidido una manera de alcanzar gobierno.
Los otro cuatro mil, incluidos lo jueces y los curas, me da exactamente igual. Peones de los que se vale el PP-Vox para hacer ver que sucede lo que no sucede: Ni España se ha roto, ni se va a romper la convivencia entre los españoles.
Gracias, amigo!
Fuerte abrazo
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