El Senado de España acogió este lunes la VI Cumbre Trasatlántica contra el aborto, una expresión ideológica de finales del S. XIV (aprox.) que vino a recordarnos lo bien que se podría llegar a vivir en una sociedad civilizada en la que organizaciones como Network for Values (Red por los Valores, antiabortista, anti matrimonio igualitario, anti eutanasia, anti libertades individuales en general) siguieran ocupando un lugar residual que más moviera a risa que a cualquier otra consideración intelectual.
Jaime Mayor Oreja (exministro del Interior en el primer Gobierno de Aznar) abrió la cumbre por su condición de presidente de honor de la organización. Inenarrable.
No importa que, en sus ensoñaciones afirme que ese derecho a la vida del que hablan (no al aborto, no a la eutanasia, no sabe no contesta sobre las hambrunas que recorren gran parte del planeta) está ganando la batalla a la ‘cultura de la muerte’ que encarna Pedro Sánchez (claro) en primera persona. Cada cual es muy libre de soñar con lo que quiera. Más me asombró su afirmación de que los científicos (¿científicos?) defensores de ‘la verdad de la creación’ están superando el ‘relato de la evolución’.
Superar a Darwin a través de la atenta lectura de los Santos Evangelios parece algo pueril a estas alturas pero, científicamente comprobada la existencia del homo Neanderthalis y sabidas sus características morfológicas, podríamos convenir que si Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y siempre siguiendo la teoría que defiende Jaime Mayor, Dios era un tipo muy feo. De lo de la costilla, mejor no hablamos.
Probablemente no tan feo como Ignacio Garriga (el negro de Vox), cuyas estructuras intelectuales se mueven entre el homo Neardenthalis y el homo Sapiens, a pesar de que su laringe, para escarnio del hombre actual, ya le haya permitido el lenguaje articulado. Lo traigo a colación, lejos de su condición de señor negro, porque su discurso ante los doscientos invitados al feliz evento tampoco tuvo desperdicio, acusando a Sánchez de provocar ‘un invierno demográfico en Europa, con su cultura de la muerte’ (¡de la muerte!) y de ‘fomentar la inmigración ilegal’. Advirtió que su formación, tan bien arropada esta mañana de lunes, ‘no va a tolerar que la izquierda impulse esa cultura de la cancelación’. Épico.
En fin, lo mismo da. Nada sorprende. Ni siquiera el drama está ahí.

Que el Senado de España se preste a que la institución albergue charadas de esta naturaleza solo da noticia de quién lo preside y bajo qué mayoría. ¿Ofende? A mí me importa un huevo, siempre que también permitan a María Jesús Grados venir con su acordeón a cantar lo de los pajaritos, que puestos a enfrentar manifestaciones culturales, me quedo en Benidorm.
Acoger al fascismo mundial un lunes por la mañana y permitir que en sede parlamentaria se viertan las sandeces que pudimos escuchar (pajaritos por aquí, parajitos por allá, ah, ah, ah, ah) no da para rasgarse las vestiduras. Bien es cierto que cualquier hotel de la capital con aforo suficiente hubiera sido de mejor encaje. Y también lo es que difícilmente hubiera permitido la derecha española que un evento de la Internacional Socialista (por poner un ejemplo) se hubiera celebrado en la regia sede de la plaza de la Marina Española.
Pero ese no es el drama. El drama es el Ártico.
Ignacio Garriga no lo sabe. Ni Jaime Mayor. Pero el negacionismo no es bueno.
Negar la utilidad de las vacunas, la esfericidad del Globo, la evolución, el cambio climático, no es bueno.
Transportar a la humanidad a los umbrales del Renacimiento es inconveniente.
El terraplanismo, como el creacionismo, solo dan risa. No importan. Los antivacunas matan. Eso sí importa. Y los negacionistas del cambio climático matan más.
La climatóloga Alexandra Jahn, de la Universidad de Colorado, y Céline Heuzé, de la Universidad de Gotemburgo en Suecia, han predicho, tras más de trescientas simulaciones con potentísimos ordenadores, que el primer día sin hielo en el ártico podría producirse dentro de tres años y que los primeros meses de Ártico azul se podrían producir en la década de los 30.
Asegura Alexandra Jahn que no es el fin del mundo, que ‘el primer día sin hielo en el Ártico no cambiará las cosas drásticamente, pero demostrará que hemos alterado fundamentalmente una de las características definitorias del entorno natural del océano Ártico, que es que está cubierto de hielo marino y nieve durante todo el año, a través de las emisiones de gases de efecto invernadero’.
No cambiará las cosas drásticamente, pero cambiará las cosas. Subirá el nivel del mar, agravará el fenómeno de El Niño, hará más cálidas las temperaturas, sobre todo, en verano y en invierno… cambiará las cosas y no será para bien. Negarlo es tontería. Negarlo hoy en Valencia te puede costar un disgusto.
Garriga no lo sabe (obvio). Los negacionistas del cambio climático sí lo saben. Pero combatirlo les cuesta dinero.
Sin otro discurso que la negación (de la ciencia, de los derechos individuales o colectivos, de la realidad del Planeta), sin propuestas que pretendan una vida más digna, la extrema derecha se abre paso en el mundo. Lo escuchamos este lunes en el Senado de España. Y pasó tal cual, como sin pena ni gloria.
La ultraderecha, ya lo ven, ‘no va a tolerar que la izquierda impulse esa cultura de la cancelación’.
Y ¿qué coño será eso de la cancelación?
El dibujo es de mi hermana Maripepa.
los negacionistas están calados, defienden su postura ante los demás, pero si en un momento de su vida eso que niegan lo utilizan cuando están malitos y lo que quieren es curarse , por qué si eres contrario a las vacunas o medicamentos que se suponen salvan vidas, porque en sus momentos delicados cuando llegan al hospital no reniegan de ponerse lo necesario para salvarse? Todo mentira es un juego para hacer la contra de la forma que sea, similar en la iglesia que predica pero no da trigo, y no me lo invento, una muchacha de mi pueblo , que por cierto es la mano derecha del cura y por lo tanto cercana a Jesucristo, está en contra de las ayudas a los inmigrantes, claro lo entiendo, si esas ayudas no las recibieran los inmigrantes, posiblemente algunas fueran a la iglesia y eso es competencia.
Todo mentira porque más claro agua piden por Dios y no dan ni para Cristo.
Buen domingo.
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¡Competencia! Y de la más desleal. Porque la caridad se ejerce desde la Iglesia, por Dios, y los Servicios Sociales no hacen caridad, sino que ofrecen desde el Estado y por Derecho una vida digna para creyentes y no creyentes… ¡Competencia!
Da mucha vergüenza escucharles decir gilipolleces, sabiendo que hacen exactamente lo contrario de lo que predican… mucha vergüenza.
Todos los antivacunas están vacunados. Todos los terraplanistas han cogido un avión y han visto que el globo es esférico. Todos los antiabortistas han llevado a sus hijas a Londres ‘de compras’. Todos los creacionistas saben que no nace la especie humana de monigotes de barro, por mucho que Dios los sople…. Y todos los negacionistas saben que están jodiendo el mundo… pero ganan mucho más dinero sin evitarlo.
Lo malo es la de gente que aún se los cree…
GRACIAS, AMIGO. Fuerte abrazo.
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Ausente un tiempo pero os sigo.
Como dice Moraleda, se trata de hacer la contra. Bastante importa lo que creen o dejan de creer.
El mundo está harto de cómo es el mundo. Negatividad, descontento, insatisfacción … es la única manera que tienen de llegar.
Problemas hay y muy graves pero eso no es lo que les importa, lo que les importa es el provecho que pueden sacar de ello.
el problema más grave de todos es que crecen por día y mucho. Fanáticos trastornados por un lado (muchísimos más de lo que podíamos imaginar hace tan solo una década) y los supuestos moderados, con todo su sentido de estado, por otro lado, que ven en esta sinrazón el camino para acabar con el rival (enemigo) y hacerse con el poder, poder que venderá muy caro y no sé si se dan cuenta.
Esperemos que el mundo se conciencie de que podemos arreglar el mundo sin necesidad de destruirlo.
Saludos a todos los que piensan por aquí.
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Y… sin necesidad de destruirlo… Toda la razón.
Lastima que la destrucción sea tan rentable entre las armas que destrozan y la reconstrucción de lo que rompieron. Solo hay beneficios. Y ahorro. Ahorro en vidas, que vamos siendo demasiados.
Y cada vez más siguiéndolos y votándolos. Se ve que gestionar el descontento de la gente es más sencillo que contentarla.
Se ve que nadie mira a su alrededor y comprende el trozo tan grande de tarta que nos ha tocado compartir. Tanta insolidaridad la pagaremos cara.
Tal como dices, venderán cara su victoria.
Un abrazo enorme. Te echábamos de menos.
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Justo, sandeces un lunes por la mañana, pero con tú dinero.
Al mundo no le va a pasar nada, se librará de esa especie que salió fallida y rompió el equilibrio. El mundo es capaz de enterrar ciudades enteras. Un día escuchando a un economista: Santiago Niño Becerra, decís que lo de la evolución industrial y tecnológica salió tan bien porque el basurero era el mundo y era gratis. Recuerda que fué lo primero que se agotó y que incluso llegaron a racionar durante el Covid, el papel higiénico, nuestro basurero individual. Crees que todos esos que han provocado el efecto invernadero, no lo sabían, claro que sí, pero no necesitaban usar papel higiénico ni nada, la mierda siempre va para abajo. Ahora ya ha llegado al Ártico, se acabó el hielo en la fiesta y no hay gasolinera donde vendan tanto.
Lo de la evolución y la religión, conociendo a Mayor Oreja, lo de los científicos no se lo cree ni el.
Otro que como Téllez, en la cena de nochebuena, mientras escuchan arriobados a Felipe, pueden mirar a su madre a los ojos y decirle: mamá eres una perra. Lo eres porque tú hijo, por sus actos y mentiras es un hijo de perra. Hay que serlo mucho para organizar lo que organizó Mayor Oreja o lo que dijo Téllez sobre la dana y el Gobierno de España.
La religión y la evolución; como todos los de mi generación me tocó estudiar religión, católica, apostólica y romana. El padre Durante, el que estoy convencido se masturbaba bajo la sotana en clase, me suspendía, no por no estudiar, me tenía gato.
El caso es que hay episodios en la asignatura como la muerte de Abel por unas lentejas tristes, ni chorizo ni morcilla. O el más bizarro, dios, Abraham, el primogénito y el cordero 🐑. Eso es chulo cuando tienes once años, pero a poco que te hayas leído cuatro libros, aunque sean de Enid Blyton, sabes que todo eso no tiene sentido y hace aguas por todas partes. Vuelvo a aquellos famosos concilios donde se instauró la castidad en los obispos y todo el clero, para preservar las riquezas de la iglesia.
Para mantenerse limpio de todo eso leer El Nombre de la Rosa cada cinco años no viene mal.
Feliz semana, abrazos
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Insisto en la idea de que la atenta lectura de los Santos Evangelios no da para mucho más que tener noticia de la Mesopotamia de aquel tiempo y de sus ritos y costumbres, tan acertados para la época, como subvertidos por la ambición de los hombres de Iglesia por el transcurso de los tiempos.
Un libro viejo. Aun más viejo que nuestra vieja Constitución, dos ejemplos de libro (en realidad tres) que ameritan desde hace un tiempito de una versión 2.0.
El tiempo parece solo no haber pasado por las cabezas inmóviles de nuestros invitados del lunes. Sí, con nuestro dinero: pero lo pagaba yo a gusto por oír en sede parlamentaria esa cantidad ingente de majaderías.
El buen escuchador habrá comprendido. El malo ya era carne de cañón y habrá creído… Y así escribimos esta parte grisácea de nuestra historia.
Solo… seguir contándolo. Alguien más leerá.
Fuerte abrazo, Javier. Gracias
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