Los chicos de Vox andan sumidos en la zozobra tras separarse su formación del grupo de eurodiputados que representan a ECR (Conservadores y Reformistas Europeos, el grupo partidos europeos muy de derechas liderado por Giorgia Meloni) para formar parte de un nuevo conglomerado (más de derechas si ello es posible) capitaneado por el demócrata de toda la vida Viktor Orbán, cuyo grupo en el Parlamento Europeo preside el mismísimo Santiago Abascal: ¡Patriots!
Están como enfadaditos porque en esta amalgama de fascistas andan Viktor Orbán, prorruso (que ahora no se está llevando nada), Matteo Salvini, que osó apoyar al separatismo catalán y a defender al indefendible de Puigdemont y Marine Le Pen, que votó a favor de incorporar el aborto como derecho en la Constitución francesa.
Y es que de derechas puros, puros, no están más que Santiago Abascal y los chicos y chicas que le van quedando en Vox, que estamos ahora en pleno proceso de depuración natural porque, pásmense, algunas de sus más preclaras cabezas echan en falta un poco de democracia interna (¡cosas veremos!) en la organización. Y todo lo demás son aproximaciones más o menos exitosas según el grado de madurez democrática de los territorios en los que se asientan.
Pero nuestro Santi es un tipo con recursos. Así ha sabido buscar un denominador común a todos ellos, aunque para encontrarlo se haya tenido que ir un pelín de la actualidad rabiosa (siempre tan inconveniente) y recurrir a la gran gesta de la Reconquista que acabara con la toma de Granada allá por el año del Señor de 1492. Moderno no queda, pero tiene su efecto.
Y al grito de ¡la Reconquista ha comenzado!, reúne Abascal a lo más granado de la ultraderecha europea en un hotel de Madrid (igual le pareció excesivo volver a alquilar el Senado de España para tal evento). Puede haber sido para darse un bañito de popularidad internacional, que le hace mucha falta después de que no le dejaran entrar en el Capitolio al acto de la toma de posesión de Donald Trump por mindundi. Y puede haber sido para la cosa de redefinir estrategias y buscar puntos de encuentro, que no sean prorrusos, que mal, ni abortistas, que fatal, ni apoyadores del independentismo catalán, que por ahí sí que no a pesar de que Feijóo se la pase haciéndole carantoñas al president en el exilio.
¡Patriots! Patriotas por Europa, estos sí que molan. La tercer fuerza política en el Parlamento Europeo, cuyos 86 diputados representan a diecinueve millones de votantes ultraderechistas de Países Bajos, Austria, Estonia, Grecia, Polonia, Portugal, la República Checa y España. Diecinueve millones. Diecinueve.

El fondo de los discursos deja pocas sombras (no importa, por lo ramplones, detenerse demasiado); dos ejes prioritarios (no es sencillo concitar el denominador común de ideologías tan extremas): combatir el ‘fanatismo’ climático y combatir la inmigración; una estrategia: defensa de la libertad (entendida como la abstención de la acción del estado en el aseguramiento de la justicia social, que denostan, la libertad de mercados y de expresión para los magnates tecnológicos); un paradigma: la soberanía nacional; un líder mundial: Donald Trump; un lema: hacer grande Europa otra vez, dónde la grandeza europea es la grandeza de sus naciones (porque en Europa no creen); y un enemigo a batir: el wokismo. Bueno, dos: Pedro Sánchez y el woquismo, porque hacer grande a Abascal también estaba en la agenda del encuentro.
Y luego palabras: patria, soberanía, Dios, moral (recato no dijeron, pero les faltó un pelo), fuero, futuro, victoria, grandeza, reconquista, etnia… Ideología no dijeron, ni pensamiento, pero sí prosperidad e identidad, ¡grandeza!
Movería solo a risa si no diera tanto miedo: alemanes que añoran el nazismo, italianos que miran a Mussolini, españoles que celebran el 18 de julio, húngaros que se alinean con el invasor, hablan del futuro como si, al igual que el pasado, les perteneciera.
El pasado, ciertamente, les perteneció como, por lo que se ve en este país nuestro, a muchos el presente aún les pertenece. Y pelean cuerpo a cuerpo por que el futuro que les devuelva el esplendor perdido.
La patria, su patria (que la mía tiene que ver con la panadería y el centro de salud y no alberga otro esplendor que el griterío de los comerciantes del mercadillo de los sábados o de los chiquillos a la salida del colegio público), su patria, digo, llena de banderas y de coces, de personas y credos uniformes, de saludos brazo en alto que luego se disculpan, de arribas y abajos, de sumisión y de librecambismo, es una, grande y libre, canta al unísono prietas las filas y abomina de la diversidad, ya venga de la raza, de la orientación o del uso de la mano con la que te santiguas.
Es la patria por la que pelean.
Y yo me cago en su patria.
El dibujo es de mi hermana Maripepa
Como he dicho en varias ocasiones estos salvadores de la patria del retroceso , que nos quieren llevar al si mi amo, y lo jodido es que esto que ya lo sabemos, que gente de les cuesta llegar a fin de mes los voten, porque ¿quien vota a Abascal de mi pueblo ? la mayoria los que llevan viviendo del gobierno con los planes de empleo y pagas por cuidad familiares, pues le votan, y el resto la gente joven ilusionada por cambiar de modelo sin analizar lo que se nos vendria encima, con lo facil que es preguntarles a sus abuelos, pero es lo que hay esto es como una pandemia que va creciendo hasta que una vez estemos de nuevo en los años 50-60 empezaremos a darnos cuenta del terrible fracaso cometido , ilusionados no sabemos porque ¿ por el no al aborto, por no recibir inmigrantes, ? tocante a los inmigrantes gracias a ellos España sigue produciendo porque si no los tuviesemos nos veriamos directamente en el problema.
Buen domingo
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Esta Europa que nos venden cada día se parece más a la Europa de entre-guerras, con una diferencia notable: en EEUU hay un fanático al volante que no estaría por la labor de poner paz entre los pueblos, sino comprárselos.
No conocer la Historia invita a repetirla. Pero esta ‘repetición’ tiene matices tremendos.
Nuestras generaciones pujantes están en babia, No saben lo que escuchan, no saben hacia dónde nos quieren conducir…
Veremos si para cuando se den cuenta la cosa aún tiene solución.
GRACIAS, AMIGO.
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Escribe un comentario dice…Pues lo escribo pero corto.
Justo vaya semanas que llevas. Deja a la ultraderecha que se cueza sola, quizás esos jóvenes que dices necesitan que les espabilen. Yo era partidario de que Trump hubiese ganado a Biden y siguiese con lo de inyectarse lejía y otras burradas. Además de comerse la inflación, por supuesto.
Ayer escuchaba las noticias y oía que si la ultraderecha, que si Abascal, y me vinieron dos pensamientos; pero capullos que hacéis informando de esto, si yo quisiera saber algo de esa gente sintonizo intereconomia que le paga una lana a la mujer de Abascal. Además ya está Musk dándole al molinillo del algoritmo. El otro fue pensar en el hotel, todos juntitos, Malditos Bastardos, Tarantino y ser Brad Pitt. Que hice, entre en el perfil de vox en X. Les dejé la foto de vox y el PP felicitándose por quitar la UEV cambiándola por toros, que ellos dicen ahora que es un fake. El mensaje de: votar ppvox mata. Mañana puedes ser tú. Y la chirigota del fachapobre que estamos en febrero. Aqui la dejo también
Feliz domingo, abrazos.
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Cuánto mejor con un punto de humor. Aunque sea humor negro.
Pero tienes razón. Quizás lo que necesita esta caterva de jovencitos en aprender en sus propias carnes.
Lo que falta por saber es cuántas cosas se habrán roto antes de que la suya sea ‘una lección bien sabida’.
Un abrazo, amigo. GRACIAS
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Nosotros ya estamos casi en modo alea jacta est. Lo peor que nos puede pasar es una catarata. Es su futuro lo que está en juego. Ya despertarán, tontos no son, quizás un poco soberbios. Mi hija, de 1999 creía que el VIH ya no era un peligro. Me preguntó porqué el día de la fiesta gay se llamaba el día del orgullo. Y ella, se supone que no es una indocumentada, tiene dos licenciaturas, un doctorado, un máster en Big data. Y como ella los hay a puñados. Trabajando en Londres porque la valoran más que aquí. Votó una vez, vivió los porrazos del 1O y se acabó, se cerró a la política. Escuché un día en la radio un chaval gay, de vox, diciendo que su derecho es suyo y no se lo tiene que agradecer a nadie. Lo dijo Dickens es más fácil engañar a alguien que convencerle de que le han engañado. Y la verdad, sobre política yo tampoco hablaba una palabra con mi padre.
Lo de… Estos jóvenes de ahora se repite más que un Alioli muy cargado. Lees lo que dicen los rokeros del reggaeton y dices… Ya no te acuerdas de aquello de girar los discos al revés y los mensajes satánicos. Sobre las letras.. Semen Up y su: Lo estás haciendo muy bien. O la considerada mejor canción de rock del siglo XX, Lou Reed y su Caminando por el lado peligroso. Dejemos que ellos fabriquen su futuro.
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Aquello de «estos jóvenes» lo dijo mi padre de mí y mi abuelo de mi padre. Sí. Pero ni mi padre, ni mi abuelo, ni yo, tuvimos TikTok. Todas las generaciones difieren de las que les preceden, pero ni a mi padre, ni a mi abuelo, tuvo que explicarles nadie lo que era el fascismo, ni a nosotros mo que es la necesidad.
Esta es la primera generación que se produce en la opulencia. Y en una suerte de ignorancia vital (que no académica) no fácil de superar.
Más ingenieros que humanistas. Pocos humanistas. Y una tremenda despreocupación por lo público, generan una sociedad extraña. Fácil. Peligrosa.
No experimentarán en cabeza ajena, ni se les pide. No escarmentarán, ni tendrán de qué arrepentirse. Pero otros tomarán las decisiones por ellos. Y no serán sus amigos.
Estos jóvenes…
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