No es mi favorito a pesar de que reconozco que, junto con Cayetana Álvarez de Toledo, es de los mejores parlamentarios del Congreso de los Diputados.
Como tengo un ojo fatal para esto de ‘los buenos’, el otro era Errejón. No digo más.
No es mi favorito porque a mí los chicos tan buenos y tan responsables me joden un poco. Esa ecuanimidad, ese sentido de lo que conviene tan acusado, ese verbo tranquilo, me enervan un poquitín.
Me pasaba lo mismo con Nadal (Dios me perdone) y con Pep Guardiola (aquel del Barça). Tanta bonhomía, tanta templanza, en fin, que me jodían un poquito. Que me daban ganas de decirles algo como ‘chico, sácate un moco, que no pasa na…’.
Miguel Tellado o la señora esa de Junts tan difícil de ver, me ponen mucho más nervioso, obvio, pero como les hago menos caso (o mucho menos), no me llegan a afectar en los higadillos. Rufián un poco.
Como no puede ser de otra manera, sigo con muchísimo interés esta iniciativa suya (de Rufián) de ir haciéndoselo mirar por la izquierda del PSOE, vaya y sea verdad que el próximo ministro del Interior se llame Santiago Abascal, asunto cuya lucha por evitarlo merece toda mi atención.
Podríamos empezar diciendo que no queremos que Santiago Abascal sea el próximo ministro del Interior. No, no queremos. (Obviemos, por improbable, manifestarnos sobre la posibilidad de que el bobalicón de Feijóo sea el próximo presidente el Gobierno).
Evitar tal circunstancia es, lo dijo Rufián en el acto que compartió el miércoles con Emilio Delgado (Más Madrid), una cuestión de orden y método. Nada fácil. Conveniente, eso sí, pero nada fácil.
La formulación es simple: en cada circunscripción electoral (en cada provincia), por la izquierda del PSOE se debe presentar en solitario la fuerza cuya marca asegure el mejor resultado. Porque por la derecha del PP ya sabemos quién va y va solo, salvo las excepciones de Cataluña y País Vasco, ambos territorios merecedores de atención aparte.
Yo añadiría otra regla que a nadie gustará: si sabes que no vas a obtener representación, no te presentes. No permitas que tus votos vayan a la papelera. Esto es jodido, claro, porque debilita la democracia en tanto en cuanto merma el pluralismo, pero la emergencia nacional existe: Abascal será ministro del Interior si no lo remediamos. Y no queremos.
La tan traída y llevada unidad de la izquierda.
Ocho circunscripciones electorales (las provincias de Ávila, Cuenca, Guadalajara, Huesca, Palencia, Segovia, Teruel y Zamora) eligen cada una tres diputados. Casi es seguro que por aplicación de la ley d’Hondt (el método de asignación de escaños que utilizamos en España) los resultados electorales asignen los dos primeros a los dos grandes partidos, pero ¿y el tercero? Si por la derecha del PP hay una única opción (Vox) y por la izquierda del PSOE se presentan cinco (un poner: Pacma, Sumar, Podemos, IU, formación local del momento), mal se le tiene que dar a Vox, que aunará todos los votos a la derecha del PP, para no obtener el tercero. Con orden y método, acabaríamos de ganarle a la ultraderecha ocho diputados o, al menos, tantos como provincias en las que sumen más los votos a la izquierda del PSOE, en su conjunto, que los que van a la derecha del PP.

En la provincia de Albacete se eligen cuatro diputados (al igual que en las de Álava, Burgos, Cáceres, León, Lérida, Lugo, Orense, La Rioja y Salamanca). En las elecciones de 2023 PSOE y PP se repartieron dos y dos. Vox no obtuvo representación, pero sin los votos de Unidas Podemos, que tampoco obtuvo representación y, por lo tanto, fueron a la papelera, se hubieran sumado a los del PSOE, el reparto hubiera podido ser tres PSOE y uno PP, sumando dos de ventaja la izquierda en lugar de haber quedado empate.
Solo dos ejemplos; afectan a dieciocho de las 52 circunscripciones que existen en España. La fórmula es mucho más compleja en las circunscripciones donde el número de diputados a elegir es mayor y las formaciones de izquierda proliferan. Intuyo que en cada una habrá que ensayar un acuerdo diferente y que no será fácil alcanzarlo.
(No es el sitio para hacer un análisis de las 52: ni yo tendría los medios para intentarlo, ni usted la paciencia para tragársela. Pero da que pensar).
Ingeniería electoral. Hackear la ley d’Hondt.
Cada formación analiza sus opciones en clave de maximizar los resultados de su partido, ajena al cálculo de la posible conformación de un arco parlamentario con mayoría progresista (no como el de ahora, de mayoría ultraconservadora). Más que legítimo. Poco eficiente, pero más que legítimo.
Lo más probable es que Rufián se quede más o menos solo intentando garantizarse el número uno al Congreso por la lista de Barcelona. ERC no parece estar por la labor de negociar mucha cosa en las circunscripciones catalanas ni en las demás en las que se presenta.
Da que pensar.
Habría una solución más fácil. Como más rápida: sería que la gente de izquierda hiciera el puto favor de votar. Y, ya que vota, de votar a la izquierda.
Pero entre confiar en la voluntad y confiar en las matemáticas… No sabría qué decirle.
El dibujo es de mi hermana Maripepa
Si saben que no van a ganar que no se presenten , no es imposible pero no va a suceder , pero quizás sea bueno que haya una persona que quiera unir a la izquierda y no se fraccione por que eso nos perjudica muchísimo , presentándose varios partidos de izquierda se quedan muchos votos desperdiciados a la hora de computar con esa famosa ley, posiblemente sea una decisión muy acertada esa de unir las izquierdas.
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Y a lo mejor es la única que nos salva de la quema…
No vienen tiempos fáciles, esto no hace falta perder demasiado tiempo en explicarlo, cualquier fórmula hay que ensayarla. Cualquier decisión que una habrá que buscarla…
No se pueden obtener resultados diferentes haciendo lo mismo. Y parece que los resultados que se anuncian invitan a cambiar de estrategia.
GRACIAS, AMIGO, atentos a esta jugada…
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No olvides que este chico,es el de la zapatilla.( así te dará menos asco)que de repente ha olvidado que él ,solo habla catalán. Hay que unir a toda la izquierda. A toda esa gente acogedora,que busca el bien general,la justicia ,la educación y sanidad de calidad para todos etc. No podemos hacerlo con “ lobitos disfrazados de corderitos del portal de Belen” tenemos que limpiar la izquierda de oportunistas. Y luego si. Todos unidos y TODOS a votar.
Enviado desde mi iPad
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