Espectros

En busca de aquello que llamamos la nueva normalidad, aparecen como espectros los viejos personajes.

Son ellos, tal como eran, los mismos tics, idénticos mensajes, como si nada hubiera pasado en estos meses que parecen años.

Pero hemos perdido la capacidad de relacionarnos con los demás, así que digerimos a solas aquellos esperpentos que antes nos jodían la vida y ahora vuelven a caer en los programas de la tele sin pena ni gloria.

Ya no importan. La curva lo llena todo, pesa más que los indepes, más que Cayetana soltando sapos y culebras.

Lo viejo viene a irrumpir en esto que aún no es lo nuevo… y combina muy mal. … More Espectros

¡Corruptos!

El espectáculo más deplorable que podríamos ofrecer como sociedad. Este ha sucedido.

Delante de nuestros ojos pasmados, unos pocos, solo unos pocos, se han saltado la cola para vergüenza de todos, se han cagado en nuestras esperanzas y se han hecho vacunar antes que los abuelos, que los sanitarios, que los de primera fila…

Qué decepción enorme. Ahora que creíamos trabajar todos contra un enemigo común, nos hemos dado de bruces con lo más grotesco.

No sé si sabrán lo que han hecho. Pero el daño es inmenso. Si ya nos costaba confiar… Nadie más nunca volverá a hacerlo. … More ¡Corruptos!

Hasta mi compañero

Nunca parece ir la cosa, ni con usted, ni conmigo. Pero luego sí va.

Demasiado machotes todos para hacer caso a las recomendaciones. No será a nosotros a quienes suceda… Pero sí nos sucede.

Ahora no vale echarle la culpa al Gobierno: ya se dijo que era contagioso, ya se dijo que nevaría, ya se dijo que era peligroso jugar con la ultraderecha.

Se dijo hasta la saciedad, se dijo por todas partes, se advirtió, se previno… pero no era con nosotros.

Ahora, contagiados, atrapados en la nevada o soportando el asalto al Capitolio, pensamos que tal vez si era. A lo mejor sí era con usted y conmigo. … More Hasta mi compañero

La pócima

Si es cierto que el negacionismo respecto al asunto de las vacunas no es un fenómeno del siglo XXI, también lo es que sus efectos, como su sonoridad, se multiplican por el efecto de la sociedad de la comunicación.

Pero también lo es que sus argumentos han evolucionado poco y, en una sociedad avanzada, mueven a risa.

En concreto, yo me descojono.

Con todo, ahí siguen. Y crecen. … More La pócima

84 palabras

El discurso del rey.

Algo así como la carta de renuncia. No a la Corona, a la dignidad.

Seguramente no debíamos esperar nada distinto. Pero lo esperábamos. Y no sucedió.

Ahora ya sabemos que la Jefatura del Estado está vacante. Y el tiempo pasará para él como pasan las cosas que no importan nada.

Y dentro de muchos, muchísimos años, ya no habrá un rey. … More 84 palabras

Vivir con dignidad, morir con dignidad

Mejor las conquistas que las reconquistas. A mí me queda claro, aunque este parezca un retartalillo de esos que tanto le gustaban al bobalicón de Albert Rivera.

El Congreso da luz verde a la Ley que regula la eutanasia. Una conquista con ce grande. Una de esas cosas históricas, aunque ya no lo decimos, porque lo decimos tanto que hemos desgastado el valor de la expresión.

Felicidades a todos.

Feliz Navidad. … More Vivir con dignidad, morir con dignidad

Nuestra gente

Ya no más ‘nostálgicos’. No es nostalgia lo que sienten, sino odio. Ya no más eufemismos.

Son protogolpistas, son genocidas. No son señores mayores que añoran su pasado. Ocupan puestos, cobran del Estado pensiones que para nosotros las quisiéramos. Y buscan nuestro mal.

Se acabaron los nostálgicos. Son genocidas y se quieren adueñar de todo.

No son inofensivos, ni jubilados que chochean. Se sientan en el Congreso de los Diputaos y debaten desde la tribuna de oradores.

Están aquí. Y algunos de ellos nos quieren muertos. … More Nuestra gente

Las lágrimas de Irene

Hacemos nuestra cualquier tradición que nos permita un resquicio de oxígeno, una ocasión de festejar. ¿A quién molesta?

Buscamos cualquier excusa. Cualquier motivo es bueno. Celebrar es la respuesta a los tiempos que corren. ¿Por qué hurtarnos?

No tiene demasiada importancia si responde o no a una tradición secular. De hecho no tiene ninguna. Carece de relevancia que sea una fiesta de guardar, un cumpleaños, o las palabras improcedentes de Felipe González. Lo celebramos.

Cada uno a su manera. Buscamos las mañas. Y así vamos sorteando los días. Estos somos. Aunque no nos dejen.
More Las lágrimas de Irene