Más que dos de veintidós

Cuando lo que mueve el interés de un pueblo es la canción (de gusto pésimo y calidad terrible) que una señora despechada le escribe a un sujeto que le ha puesto los cuernos, las alarmas sociales se deben disparar.

Pero no se disparan.

Antes al contrario, el asunto se convierte en noticia de telediarios.

Y entonces debemos entender que las alarmas no han funcionado, porque la emergencia existe y nadie alertó.

Estamos en alerta roja, no le quepa duda: la estulticia se ha enseñoreado de la sociedad en la que vivimos. Y eso no es bueno.

Nada, nada, nada bueno. … More Más que dos de veintidós