Sin saber bien de qué hablamos, siempre hemos tenido la sospecha de que fuerzas oscuras dirigen los designios del mundo mucho más allá de los gobiernos de las naciones o de los países.
Pensamos en una sala oscura amueblada con una mesa de maderas nobles alrededor de la cual señores con puros o con cachimba, unos con hiyab, otros con corbata, con kipá o con turbante, especulan con el grano, con las vacunas, con el agua, con las armas, sobre el tablero de ajedrez que es para ellos el globo terráqueo.
El gran lobby.
Ahora la cosa da que pensar.

Que las atrocidades que el Gobierno israelí está cometiendo contra palestinos en la Franja de Gaza (34.650 muertos; Europa Press, a las once de la mañana de este sábado) estén siendo consentidas de facto por las naciones del mundo y, en concreto, por los Estados Unidos de América que sigue enviando armas al genocida, parece síntoma de que hay alguien más.
Y hay más pistas.
La represión desproporcionada que se está produciendo en al menos tres universidades de ese mismo país (a saber, las de Nueva York —Comumbia—, Los Ángeles —UCLA— y la estatal de Portland), no se corresponde con la reacción estatal ordinaria a una revuelta estudiantil pacífica. ¿Quién la ordena?
Acaso el Comité de Asuntos Públicos Estadounidense-Israelí, uno de los lobbies con más poder en el país y mayor donante a partidos y candidatos tras la desaparición del límite a las donaciones de particulares, tenga algo que ver con las decisiones de los mandatarios que llegan al poder con su apoyo multimillonario.
Los estudiantes se están levantando también (con desigual represión) en siete universidades de Australia, al menos cuatro de Reino Unido, en la Sorbona y la Universidad de Sciences Po en París, en la Jawaharlal Nehru de Nueva Deli, tres campus más en Canadá, la Universidad Nacional Autónoma de México, en Líbano.
Sobre diversas reivindicaciones alrededor de la matanza de Gaza, exigen de manera común la desinversión en empresas israelíes de las universidades en las que cursan sus estudios, a lo mejor para no sentirse cómplices de la carnicería. Y la represión por parte de los gobiernos respectivos, con más de 2.000 detenidos solo en Estados Unidos, insisto, da pistas.
Y hay más: que la Corte Penal Internacional aún no haya presentado cargos contra Benjamín Netanyahu por crímenes de guerra a estas alturas, a pesar de que sabemos que el fiscal jefe de la Corte, Karim Khan, mantiene el secreto sobre el expediente que tramita en ese sentido, no tiene razón de ser casi 35.000 muertos después, si es que no se ha sobrepasado ya esta cifra.
Y aún otra que da que pensar:
El prestigiosísimo New York Times, abanderado de la prensa libre, independiente, cursó instrucciones a los periodistas que cubren el conflicto, según informó The Intercept, en el sentido de evitar los términos ‘genocidio’, ‘limpieza étnica’ o ‘territorio ocupado’ al redactar sus noticias. La directiva se envió ya en noviembre, se ha venido actualizando y ampliando periódicamente desde entonces y da clara noticia de la posición de los editores internacionales del medio.
¿También es gratuito que uno de los diarios más influyentes y prestigiosos del mundo haya tomado partido por la ‘causa israelita’ y haya dado instrucciones a sus redactores para referirse a ella con todo respeto?
No vamos a saber nunca la verdad. A lo mejor ni conviene, por si no pudiéramos volver a conciliar el sueño nunca. Armas, comercio, geoestrategia… y el poderosísimo lobby sionista (no hace falta ser judío para ser sionista) norteamericano que probablemente trasciende todas las fronteras, juegan una partida de muerte que ha destruido ya el 70% de las casas de Gaza.
Hambruna, muerte, enfermedad. Y el derecho a la defensa como única bandera.
Detrás… Detrás no sabremos nunca quién está, ni dónde vive.
El pueblo elegido de Dios y quienes lo protegen están matando a la gente. Ahora en Gaza.
El dibujo es de mi hermana Maripepa.
Ned Beatty y Peter Finch ya nos lo contaban allá por 1976 en esta escalofriante escena de una de las mejores obras (4 Oscars) de Sidney Lumet.
!Maldito parné! que diría la Faraona.
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Magníficamente bien traído.
¡Gracias!
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Año 2024 DC. La policía sigue acallando a los universitarios a porrazos. Las máximas autoridades legislan a plumazos para amedrentar al populacho. Legislativo, Ejecutivo y Judicial en esto sí se ponen de acuerdo. Los intelectuales calladitos. Los partidos políticos … ya se sabe, si alguno levanta la voz contra una injusticia, siempre habrá otro que lo aproveche tergiversando cuanto sea necesario para sacar algún voto. ¿Y el pueblo? El pueblo mirando para otro lado, el pueblo no quiere saber, son asuntos lejanos, no duelen.
¿Y quién maneja a policías, presidentes, jueces, congresistas, senadores, periodistas …? Pues está claro, el maldito parné. ¿Quién se resiste a eso?
A Biden se le debería caer la cara de vergüenza y, por extensión, a todo estadounidense con un mínimo de decencia. Al opositor también, por carroñero. En nuestra propia casa vemos lo mismo con Pedro Sánchez y Feijoo y esto sin salirnos del asunto.
El resto del mundo agacha la cabeza, avergonzado, incapaz de pronunciar palabra o cometer acto que pueda mermar sus intereses económicos.
¡Qué asco!
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Agachar la cabeza avergonzados (bien definido) y maneter como se pueda el estatus quo… Las grandes reglas son inmutables.
Ya nos van bien…
Gracias, amigo.
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Biden en uno de esos eventos, donde todos se ponen pajarita, hablando de lo importante que es la prensa libre. Será la edad, se le olvida al hombre que lleva persiguiendo a Assange desde 2010, catorce años convirtiendo su vida en un infierno por dejarles con el culo al aire… Prensa «libre»
Fíjate que no hablamos de Palestina, hablamos de Gaza y los gazaties. El último territorio que les quedaba a los palestinos. El resto ya lo ha robado todo ese estado ilegal llamado Israel.
Dice Netanyahu que es el único «país democrático en la zona» Los países democráticos no encarcelan niños o les meten un tiro en la cabeza, tampoco restringen la libertad de prensa como hace el gobierno de Netanyahu. Mira la cara de Putin, la suya e incluso la de Aznar. Tienen un aire familiar, es como si llevaran la muerte que han provocado en la cara. «Solución final» lo llamó Hitler, Netanyahu, su mejor discípulo, le tomó la palabra. En realidad peor. Hitler los mataba porque después de robarles no podía mandarlos a ningún lado, la solución final era exterminarlos. Netanyahu hace lo mismo pero sin esconderlo como hacía Hitler.
Aqui también pasa, a el Macabí de basket les dijeron de todo en el país vasco. Estaba el pabellón lleno de banderas palestinas. A partir de eso, prohibida cualquier tipo de manifestación política en las sedes donde juegue el Macabí.
Mujeres muertas, así cortas los nacimientos, niños muertos, no habrá vengadores. De primero de genocidio. El que no muera acabará muerto de asco en algún campo de refugiados.
En cuanto a quien mueve los hilos hay un artículo muy interesante en el Salto sobre Blackstone y donde reside el poder del dólar.
Blackstone y CVC son los tenedores de la deuda de Prisa. Blackstone ha comprado en los últimos diez años más de 140.000 fincas registrales. A Bancos como el Santander o a la SAREB. Lo repito de nuevo, acabar con la influencia de los pisos turísticos en el acceso a la vivienda es tan sencillo como seguir el espíritu de la plataforma Airbnb. Pon un anfitrión obligatoriamente en cada piso turístico, propietario o arrendatario, con su título de propiedad o contrato de arrendamiento junto al certificado censal que pruebe que vive en el piso. No se limita el negocio, se hace de forma más controlada, ni ruidos ni fiestas que molesten a otros vecinos. Cama y desayuno, así lo dice el nombre de la plataforma.
Vivimos una época muy triste y no tiene pinta de mejorar.
Abrazos, feliz domingo.
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