Septiembre ha llegado a los calendarios sin comerlo ni beberlo (o comiendo y bebiendo muy poquito si es que estás de negro en Ceuta) y estamos ya como en mayo o en junio.
Feijóo, el hombrecillo sin gafas —que ya nos hemos acostumbrado a verlo al natural— ha exigido la inmediata dimisión de Sánchez y la convocatoria urgente de elecciones adelantadas, otra vez (¡otra vez! Por Dios, qué hartura) porque no ha caído en la cuenta de que las elecciones ya vienen por delante y sigue calentando el ambiente, por si le toca salir. Supongo que cuando el presidente convoque finalmente elecciones el hombrecillo sin gafas clamará ¡aleluya! Y se atribuirá el mérito, que nunca se dijo que la perseverancia no tuviera, más pronto o más tarde, su recompensa.
Hay por ahí un Figaredo de voz atiplada (un castrati en los reinos de Abascal) que exalta a la muchedumbre para lanzarse a la caza del negro. No hace falta que sea negro del todo, vale con que sea un poco más oscuro que los de por aquí. Piénsese que un castrati no es cosa menor, pues se trata de un varón castrado en la pubertad para conservar su registro vocal agudo combinado con la potencia pulmonar de un adulto y a Vox estas manipulaciones le van al dedillo porque, ya sin pelotas y tan gritones, no se escaparán a ningún lado tipo Ortega Smith o Espinosa de los Monteros. Estos ultraderechistas de bien advirtieron con sorpresa que no había democracia en Vox, que era una dictadura y se ve que no lo soportaron.
Y una jueza (de la Francisco de Vitoria por más señas) que le ha dicho a la Policía que a Marlaska ni pío de sus investigaciones, que ya verá ella si tal. Y Marlaska —que se ha dejado pelazo y eso hay que ponerlo en valor— que ¡esto qué va ser!, y Paco Pardo* —quien lo conoce lo sabe— atribulado y reuniendo a sus jefes de Unidad para ver si se entera de qué coño está pasando y contárselo a su ministro. Si algo nos faltaba en Ceuta era la Audiencia Nacional enmendándole la plana al ejecutivo. Y es que esta confusión de los poderes del Estado se nos está yendo de las manos.
Luego está lo de la vuelta al cole. Tampoco es cosa menor, no se vayan a pensar. Cientos de euros destinados a una educación universal y gratuita, entregada a la enseñanza concertada, a los uniformes con zapatitos castellanos, los trolleys del Barça o de Lamín Yamal (uno muy poco negro porque ya es muy rico) y los carísimos libros que lograrán, un curso más, ocultar a nuestros colegiales y colegialas la existencia de la inteligencia artificial.
Si usted no tiene hijos o hijas o estos o estas ya superaron la edad escolar, esto le parecerá una gilipollez, pero recuerde que el mayor problema de cada uno es el problema más grande que tiene y a usted lo de Ceuta (o lo de Gaza) podría importarle un huevo si tuviera que afrontar setecientos euros de vellón para equipar a sus tres pimpollos de cara al nuevo curso.
En fin, que de Cuba ni hablamos, ni de Irán, ni de los combustibles, ni de la electricidad. Figaredo el de la dulce voz lo ocupa todo, porque el subidón del Mundial nos duró tres cuartitos de hora, no fuera a ser que Sánchez, antes de sus vacaciones, quisiera atribuirse un mérito que no es de otros que de la sociedad española y su pasión por el noble deporte del balompié. Creo.

Septiembre. Su móvil lleno de basura digital (que permanecerá ahí por los siglos de los siglos sin que usted mismo le vuelva a hacer ni caso) de la que aprovechó esa bonita foto con dos cócteles sin alcohol a la orilla de no sé qué playa que subió a Facebook, en cuyo pie escribió la frase ‘aquí sufriendo’ y que no fue la envidia de sus amistades ni, seguramente, usted lo pretendía. Por cierto, el pequeño cretino de su hijito de diez ya está con el cuento de que es el único de su clase que no tiene uno (comprobar en el chat de madres y padres de 5º-b intentando no generar alarma).
Su coche exhibe en el salpicadero una lucecita de interpretación imposible o difícil que le ha escamado durante todo el viaje de vuelta. Se fueron los plomos y se ha podrido toda la comida que dejó en la nevera. Sánchez ha vuelto a mazar al hombrecillo este sin gafas en el Congreso de los Diputados. La niña dice que no vuelve al cole con una cartera de Bob Esponja, que tiene ya trece y que se niega en redondo, y que a su hermano pequeño que lo lleve Rita al comedor. Le han vuelto a denegar lo de la conciliación familiar porque no le corresponde según su jefe y el sindicato ni puto caso, así que, definitivamente, no le llegan las horas. Y, claro, está hasta las tetas de que su compañero de vida (antes cónyuge, antes esposo) se embobe en el informativo mirando la sesión del Congreso —total para acabar votando a Vox— mientras usted trata de desenmarañar las finanzas familiares en franco retroceso para evitar pedir el préstamo de todos los años por lo de la puta vuelta al cole.
Así que lo de Ceuta… que sí, que es un dramón… pero que luego lo miro. Que estamos ya en septiembre.
El dibujo es de mi hermana Maripepa.
*Francisco Pardo Piqueras es el director general de la Policía.
La verdad que nos espera un calvario del hombrecillo sin gafas, quizás seria mejor adelantar elecciones y que el hombrecillo sin gafas se tranquilice y siga durante cuatero años mas en la oposición, así se dará cuenta de que el sistema de acoso y derribo no le funciona, que ayude en los problemas de estado a solucionarlos y no poner pegas porque a si es posible que alguien diga mira este hombrecillo sin gafas es una buena persona que podría llegar a ser presidente algún día alla por los años 3.026, no se si aguantara hasta esa fecha embalsamado y sin gafas.
Pero mejor no damos pistas no sea que se ilusione.
buen domingo
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jajajajajajajajajajaja
No, No demos pistas.
A ver si fuera verdad que la estrategia de acoso y derribo no le estuviera funcionando y tuviera que aguantar cuatro añitos más en la oposición. Aunque no creo que le dejaran quedarse después de volver a ganar sin poder gobernar…
En fin, ¡siempre nos quedará Isabel!
Un abrazo fuerte. GRACIAS
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Despiertsme cusndo pase septiembre.
Voy a dejar una propuesta en mi saco roto: En Ceuta hacen falta jueces para realizar el triaje, yo propongo enviar a todos los miembros del Consejo General del poder judicial, tribunal Supremo y audiencia Nacional (antiguo top). Junto con secretarios judiciales y algún jamelgo o fiscal mas.
Como dejarán un hueco se puede rellenar con jueces recién salidos de la escuela judicial. Total vistas las sentencias que se marcan estos togados de medallón. (El revolcón de las clausulas suelo de la justicia europea siempre me ha parecido muy sospechosa y, con una muestra de alzados de toga y traseros al aire clamorosa) A mi saco roto y sentido común aquello debería haber producido un terremoto tipo efecto dominó; no pasó nada, como siempre que pasa en el mundo judicial.
En fin que esos recién togados podrán acceder s unos puestos sin tener que besarle el trasero u otra cosa a nadie. Lo de la experiencia en el mundo judicial està sobrevalorada. Eso es mejor dejarlo para científicos, médicos incluidos, informáticos, lampistas, paletas y carpinteros.
Despues de haber conocido unos cuantos jueces, incluso compartiendo claustro, sigo pensando que los médicos jubilados serían excelentes jueces. Ayer escuchaba a un médico rural, recien jubilado, con 42 años de experiencia y pensaba que buen juez sería este señor.
Llegará octubre y los supermercados pondrán los polvorones y ya estaremos a otra cosa.
Estoy leyendo una serie de libros ambientados en el Londres del siglo XlX época post victoriana donde todo es lluvia, frío, niebla y nieve. El color predominante este verano en parques y jardines en Londres ha sido el amarillo, las restricciones en el uso del agua y el verano más seco desde que tienen datos. Me he divertido mucho diciendo eso de; hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana. En 2027 igual pueden tener más sequía que caerles granizo del tamaño de pelotas de tenis. Lo que mande la naturaleza. Hoy aquí llegaremos a los 37ⁿ. Nada de señales otoñales.
Feliz domingo
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