Obligados a aprender
No habrá más remedio que sacar conclusiones. Y, además, habrá que hacerlo para bien, porque para mal ya lo está haciendo todo el que puede sacar tajada política de este drama.
Tendremos que sacarlas nosotros, cada uno, para que no las saque nadie por nosotros, para que las cosas no pasen solas, porque ya tenemos más que comprobado que todo lo que pasa solo, pasa para mal.
Esto va a cambiarnos a todos. Y molaría que fuéramos cada uno los que decidiéramos cómo cambiar y hacia dónde, por si hubiera quién prefiriera que cambiáramos a su favor, y no al nuestro.
Pensemos en ello. Pensemos en ello también en el día tristísimo que enterramos a Luis Eduardo Aute.









